Posted by Maese Lab - 12.11.23
Como hacer velas con Aceites Esenciales y Ceras Naturales
Hablaremos en este artículo de cuáles son los Aceites Esenciales que podemos utilizar en cada tipo de vela, cuáles son sus efectos terapéuticos y qué porcentajes debemos utilizar según los ambientes de la casa. Y recrearemos un paisaje con diferentes aceites esenciales, para combinarlos en una misma fórmula y conseguir que nuestra vela nos recuerde un bello jardín o una terraza con suave brisa.
Podemos utilizar infinidad de aceites esenciales y esencias aromáticas para fabricar nuestras velas. Dependiendo de cómo las combinemos, podemos utilizarlas para mejorar la calidad de un ambiente, conciliar el sueño, acrecentar la concentración al estudiar o trabajar, crear una zona de relax o invitar a la buena compañía.
El valor psicológico de los aromas en cada estancia
Es importante saber qué ambiente queremos conseguir en cada estancia de la casa y cómo podemos utilizar las esencias para darle un valor psicológico al aroma de nuestra vela.
Habitación:
Se busca relajación, recogimiento, serenidad, descanso, sueño reparador. La presencia del aroma en este ambiente debe ser sutil y difuso.
Usaremos aceites esenciales de: Lavanda francesa, Azahar, Niaouli, Hinojo dulce, Mirto verde, Vetiver, Loto rosa, Ylang Ylang, Rosas blancas, Magnolia, Pomelo rosa, Cistus Jara, Lavandin azul, Acacia, Mimosa, Pera, Lichi, Mandarina, Eneldo hojas, Frangipani, Cerezo Japonés, Tiaré.
Comedor:
Los aromas deben ser suaves, muy leves, agradables y difusos, frescos, que inciten a la digestión y a la buena charla. No pueden saturar ni interferir con el sabor de la comida.
La selección de aceites esenciales que recomendamos: Limón, Pimienta negra, Pimienta de Jamaica hojas, hojas de Curry, Eneldo semilla, Pomelo blanco, Papiro, Bergamota, Tsuga del canadá, Bálsamo del perú, Elemi, Azafrán, Cálamo aromático, Mirto verde, Jengibre fresco, Lentisco, Helicriso de Madagascar, Hisopo, Lima verde, Palmarosa, Kiwi o Mango.
Escritorio y sala de estudios:
Aromas que inciten a la concentración, a la atención, a la memoria, la lucidez y el sentido lógico.
Menta piperita, Limón, Laurel, Albahaca, Romero, Pimienta negra, Vetiver, Salvia, Mandarina, Enebro.
Recibidor:
Buscaremos una sensación de bienvenida y acogida, elegancia, distinción y comodidad. Los aromas deben invitar a entrar con buena compañía y buena disposición.
Los aceites esenciales elegidos: Vetiver, Clavel, Sándalo, Oud, Cedros de Canadá, de Virginia, Cedro Chino, Pomelo rosado, Bergamota, Palo de Siam, Cilantro, Nardo, Frangipani, Dátiles, Pimienta negra, Cipriol, Katafray, Olíbano, Caoba…
Salón o Sala de Estar:
Buscaremos un ambiente íntimo, familiar, que invite al confort y a la seguridad, que dé sensación de protección y nos invite a la comodidad y a sentirnos distendidos.
Cedro de atlas y Cedro chino, Olíbano y Mirra, Avellanas, Leche de Coco, Tabaco de Virginia, Ciclamen, Geranio chino, Palo de Rosa, Madera de Oh, Iba japonesa, Naranja amarga, Clementina, Cardo, Camelia, Dalia, Aguaribay, Tilo, Hoja de Higuera, Piña, Hamamelis, Miel, Zanahoria.
Exteriores:
Nos interesa la frescura y no ser interrumpidos por los insectos.
Recomendamos: Eucaliptus citradora, Eucaliptus Smithii y Eucaliptus Citriodora, Lemongras, Estragon, Citral, Lavandin Grosso, Lavanda Officinalis y Latifolia, Geranio Egipcio, Guayaco Palo, Albahaca, Petitgrain, Bálsamo de Gurjum, Limón, Hojas de Canela, Cajeput, Menta Poleo, Clavo de olor.
Porcentajes según el espacio o ambiente
Es importante tener en cuenta que cada tipo de vela —de exterior, recibidor, habitación o salón— va a requerir un porcentaje de aceite esencial diferente. Debemos considerar que un aroma invasivo o persistente puede saturar y generar malestar o dolores de cabeza.
7–10%
Lavabo
10–15%
Exteriores
5–7%
Recibidor
4–6%
Escritorio
3–5%
Comedor
6–8%
Sala de estar
2–3%
Dormitorio
Aceites esenciales para una vela con aromas a jardines o terrazas
Recrearemos un paisaje olfativo, como cuando formulamos un perfume, para sumergirnos en la atmósfera que genere nuestra vela, disfrutando del ambiente que nos rodea. Hacer uso de la aromaterapia puede ser una manera efectiva de generar un ambiente agradable y saludable, donde podamos sentirnos a gusto y elevar nuestro estado de ánimo.
En Maese Lab hemos seleccionado una lista de aceites esenciales que pueden utilizarse en conjunto para crear una fragancia que genere un ambiente de comodidad, frescura y calidez. Buscaremos un aroma que evoque tranquilidad, que recree en nuestra percepción un ambiente de terraza o jardín con suave brisa, estados de contemplación y placidez.
- Amyris — Sándalo de Indias. Ayuda a disminuir la ansiedad y el estrés. Calma la mente y la tensión muscular.
- Bálsamo de Copaiba — antiséptico, antimicótico y expectorante. Perfume balsámico, profundo y a maderas.
- Hojas de Higuera — aroma herbal y nectarado, a brevas y verano.
- Leche de Coco — aroma tropical, cálido, a mezcla de maderas exóticas y coco recién abierto.
- Dátiles — aroma exquisito, amaderado dulce y néctar.
- Azahar — recomendado para el estrés crónico, estados de depresión e insomnio. Relaja y estabiliza el ritmo cardíaco. Su aroma lleva rápidamente a un estado de profunda calma y bienestar.
- Helicriso de Madagascar — aroma herbal con ligero toque a manzanilla y a maderas.
- Mirto — excelente inhibidor de virus y bacterias. En dosis cargadas actúa como estimulante potente y en pequeñas dosis como relajante sutil. Da sensación de tranquilidad, limpieza y orden.
- Bergamota — indicado para combatir el estrés y la depresión. Agradable aroma dulce cítrico, profundo y penetrante.
- Pimienta negra — aroma estimulante y energizante. Especiado, seco y profundo.
- Cedro Chino — aroma intenso y fresco. Ayuda a combatir el nerviosismo y a recuperar la serenidad y el equilibrio.
- Papiro — refuerza el sistema inmune. Ayuda a la comunicación y la expresión. Ideal para ambientes de reuniones familiares.
- Lima Verde — aroma de lima recién cortada con frescura cítrica y matices herbales. Fortalece el buen ánimo, la alegría y la creatividad.
- Clavel — notas atalcadas y herbales. Restaura la energía del cuerpo y de la mente. Alienta pensamientos positivos y predispone al buen ánimo.
- Acacia — aroma dulce y penetrante. Recuerda al melocotón maduro.
- Azafrán — mezcla perfecta entre la especia y la flor. Aroma vivaz que regala fuerza y mejora notablemente el humor.
- Cedro de Virginia — su aroma evoca un bosque de maderas recias, tierra húmeda y raíces fuertes.
- Frangipani — aroma almendrado, cálido, a mazapán y uva moscatel. Genera optimismo, gratitud y sensación de plenitud.
- Sangre de Dragon — aroma estimulante y energizante. Limpia el aire de cualquier ambiente y lo hace más liviano y saludable para nuestras emociones.
- Opoponax — suave aroma a caramelo y chocolate toffee, a praliné. Lo relacionamos con momentos agradables, buenos recuerdos y lo espontáneo.
Combínalos para un resultado extraordinario
Si tienes la oportunidad de combinar entre sí la mayoría de estas esencias, habrás conseguido un perfume poderoso. Todas ellas poseen en sí mismas un gran abanico de propiedades aromáticas que te servirán para conseguir que tu ambiente sea el mejor lugar donde estar cada vez que enciendas esa vela.