Es la castaña y la corteza del Aesculus hippocastanum, árbol natural del norte de Grecia y sureste de Albania y Macedonia. Pero con gran difusión geográfica. Contiene cargas enormes de Taninos y Saponinas lo que lo hace uno de los grandes astringentes de la cosmética natural. Gran contenido de Alantoína, Flavonoides, Fitoesteroles, Cumarina, Catequinas, Pectina, Fósforo, Potasio y Calcio. La Alantoína es un gran regenerador de las células cutáneas y acelera potencialmente la cicatrización y eliminación de tejido necrotizado, a su vez se la considera una eficiente protectora solar por lo que forma parte de las pantallas solares naturales. Por su potente astringencia y poder limpiador, es un excelente componente de las formulas destinadas a tratar el acné y la piel grasa, así como también es muy utilizado para productos destinados al cuidado capilar por ser rica en Rutina, que protege al folículo piloso y le brinda fuerza y vigor al pelo. Así mismo es un poderoso desinflamatorio vascular de uso tópico que ayuda a reducir el tamaño de las várices y favorece la recirculación capilar sanguinea haciendo que los edemas desaparezcan gradualmente, por esta razón es infaltable en los compuestos dirigidos a tratar las várices, piernas cansadas y hemorroides. Es un tónico excelente para tratar ulceras cutáneas de difícil curación. Favorece la licuación de los nódulos adiposos incrustados en la epidermis por lo que es muy útil en pomadas formuladas para tratar la celulitis.