
- No aplicar directamente sobre la piel. Pueden causar irritación. Siempre diluir en un medio según tratamiento. Aceites, agua, arcillas, alcohol, etc.
- Evitar el contacto con los ojos y mucosas.
- No ingerir. Antes de cualquier tratamiento con aceites esenciales se deberá consultar con un especialista cualificado.
- No hacer uso de los aceites esenciales durante el embarazo o lactancia
- Evitar en casos de asma, hipertensión, afección renal y en personas que sufran alteraciones neurológicas o personas con alteraciones coronarias.
- No aplicar en niños menores de 3 años ni en personas ancianas con síntomas de debilidad física.
- Mantener siempre fuera del alcance de los niños.
- Conservar siempre los aceites esenciales en envases bien cerrados, en ambientes frescos y evitando la luz directa.